{"id":156,"date":"2023-02-07T12:13:55","date_gmt":"2023-02-07T11:13:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.clavehistorica.com\/?p=156"},"modified":"2025-02-07T10:48:29","modified_gmt":"2025-02-07T09:48:29","slug":"isabel-i-de-castilla-llamada-la-catolica-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/?p=156","title":{"rendered":"Isabel I de Castilla, llamada \u00abLa Cat\u00f3lica\u00bb- parte 1"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.clavehistorica.com\/?attachment_id=158\" rel=\"attachment wp-att-158\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"158\" data-permalink=\"https:\/\/www.clavehistorica.com\/?attachment_id=158\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Isabel.jpg?fit=215%2C264&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"215,264\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Isabel\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Isabel.jpg?fit=215%2C264&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Isabel.jpg?fit=215%2C264&amp;ssl=1\" class=\"size-full wp-image-158 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Isabel.jpg?resize=215%2C264&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"264\" \/><\/a>Hija de Juan II de Castilla y de su segunda esposa, la portuguesa Isabel de Av\u00eds y Braganza<sup>1<\/sup>, Isabel nace en Madrigal (todav\u00eda no llamado \u201cde las Altas Torres\u201d) el 22 de abril de en 1451, Jueves Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre resid\u00eda en el alc\u00e1zar viejo de Madrid, y desde all\u00ed comunic\u00f3 a todo el reino la buena nueva que ampliaba el \u00e1mbito sucesorio, hasta entonces limitado a su hijo Enrique (1425-1474), habido de su anterior matrimonio con su prima Mar\u00eda de Arag\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en diciembre de 1453, nacer\u00eda un nuevo infante, Alfonso, con lo que Isabel pasaba a tercera lugar en la l\u00ednea sucesoria, detr\u00e1s de Enrique, de Alfonso y de sus posibles descendientes, seg\u00fan costumbre en Castilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy lejana, pues, la posibilidad de ser reina, cuesti\u00f3n totalmente asumida por Isabel en sus primeros a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando muere Juan II, en su testamento asigna a su hija Isabel el se\u00f1or\u00edo de Cuellar, las rentas de Madrigal cuando falleciera su madre, y una cantidad supletoria hasta completar un mill\u00f3n de maraved\u00eds anuales. Su hermano Enrique, una vez rey, nunca cumpli\u00f3 esta disposici\u00f3n testamentaria, dejando a madre e hija vivir sin recursos, lo que fij\u00f3 en el car\u00e1cter de la princesa una preocupaci\u00f3n constante por el ahorro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre Madrigal y Ar\u00e9valo, donde se instal\u00f3 su madre al morir su padre, transcurri\u00f3 la infancia de Isabel, y su educaci\u00f3n corri\u00f3 a cargo del obispo de cuenca, Lope Barrientos, y del prior de Guadalupe, Gonzalo de Illescas, conform\u00e1ndose as\u00ed su profunda religiosidad. Incidir\u00eda en esa formaci\u00f3n religiosa el cuidado de Beatriz da Silva, dama que vino de Portugal con su madre, y que fue luego fundadora de las Concepcionistas. Beatriz, con sus canciones de cuna portuguesas, y su madre Isabe,l con sus palabras, hicieron del portugu\u00e9s la primera lengua de aprendizaje de Isabel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros personajes de esa minicorte de Ar\u00e9valo fueron Gutierre de C\u00e1rdenas y Gonzalo Chac\u00f3n (este \u00faltimo mantendr\u00eda siempre un gran afecto hacia la princesa), ambos partidarios del ajusticiado \u00c1lvaro de Luna<sup>2<\/sup>, y que, sin embargo, protegieron a la reina Isabel, que tanto hab\u00eda tenido que ver en la ca\u00edda de aquel, y a su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por entonces, en la corte de Madrid, Juan Pacheco, marqu\u00e9s de Villena y principal consejero de Enrique IV<a href=\"https:\/\/www.clavehistorica.com\/?attachment_id=161\" rel=\"attachment wp-att-161\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"161\" data-permalink=\"https:\/\/www.clavehistorica.com\/?attachment_id=161\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?fit=309%2C383&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"309,383\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;HP pstc4200&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1284925751&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Enrique_IV_de_Castilla\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?fit=242%2C300&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?fit=309%2C383&amp;ssl=1\" class=\"size-medium wp-image-161 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?resize=242%2C300&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"242\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?resize=242%2C300&amp;ssl=1 242w, https:\/\/i0.wp.com\/www.clavehistorica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Enrique_IV_de_Castilla.jpg?w=309&amp;ssl=1 309w\" sizes=\"auto, (max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/><\/a>, aconsejaba a \u00e9ste la necesidad de un nuevo matrimonio<sup>3<\/sup> con otra prima suya, Juana de Portugal (Blanca, su primera esposa, tambi\u00e9n era su prima). La necesaria dispensa de Roma no se tuvo en cuenta. Tras la noche de bodas, en C\u00f3rdoba, Enrique orden\u00f3 no exhibir la s\u00e1bana nupcial, en contra de la costumbre, lo que extendi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la idea de que el rey era incapaz, idea reforzada por la tardanza de la reina Juana en concebir (seis a\u00f1os). La cl\u00ednica hist\u00f3rica, tras el an\u00e1lisis de los testimonios documentados, concluye que la impotencia pudo ser parcial, por lo que los historiadores no tienen base alguna para enjuiciar si la princesa Juana, luego apodadada \u201cla Beltraneja\u201d, era o no hija del rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron los a\u00f1os, y la situaci\u00f3n en el reino se deterioraba. Enrique viv\u00eda entre estados de exaltaci\u00f3n y de abatimiento que le llevaban a excesos en ambos. La \u00e9poca era favorable a un fortalecimiento del poder real, y la nobleza, cuyo objetivo era mantener sus privilegios, estaba dividida sobre la manera de lograrlo. Unos pensaban que fortaleci\u00e9ndose el poder real se fortalec\u00eda el propio, por ser los siguientes escalones del reino; otros pensaban que s\u00f3lo limitando el poder real conseguir\u00edan mantener y acrecentar el suyo. En esta idea estar\u00e1n impl\u00edcitos todos los cambios de bando de unos y otros en los a\u00f1os siguientes. Pero a ninguna de las dos facciones nobiliarias les agradaba que el rey elevara a sus \u201chombres nuevos\u201d desde simple caballero a la grandeza, como ocurri\u00f3 con Miguel Lucas de Iranzo o Beltr\u00e1n de la Cueva. Respecto a \u00e9ste \u00faltimo, Enrique lleg\u00f3 incluso a violentar el testamento de su padre, en el que se especificaba que el pr\u00edncipe Alfonso era Maestre de Santiago, cargo del que le desposey\u00f3 para entreg\u00e1rselo a Beltr\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese era el panorama en 1461, cuando la reina Juana anuncia su embarazo<sup>4<\/sup>. Esta alteraci\u00f3n en la sucesi\u00f3n hizo pensar al rey y a su esposa en la necesidad de tener controlados a los dos infantes, para evitar que fueran bandera de alguna acci\u00f3n nobiliaria, e Isabel y Alfonso son separados de su madre y tra\u00eddos a la corte, con gran dolor de la princesa, y custodiados hasta que se decidiese su destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva infanta naci\u00f3 en febrero de 1462, y en su bautizo, celebrado en la iglesia de San Pedro el Viejo de Madrid, ofici\u00f3 el arzobispo de Toledo, Alfonso Carrillo, siendo madrinas la marquesa de Villena y la infanta Isabel, a punto de cumplir 11 a\u00f1os. En mayo de ese mismo a\u00f1o quiso Enrique convocar cortes para que fuese jurada Juana como heredera, pero cometi\u00f3 el error de, en la misma ceremonia, promover a la grandeza a Beltr\u00e1n de la Cueva, nombr\u00e1ndolo conde de Ledesma. Aqu\u00ed se origin\u00f3 la idea de que ese ascenso era para pagar servicios prestados, y naci\u00f3 el apodo de \u201cBeltraneja\u201d que acompa\u00f1ar\u00eda siempre a la reci\u00e9n nacida. Juan Pacheco, Marqu\u00e9s de Villena y hasta ese momento consejero del rey, conocedor de su intenci\u00f3n, dej\u00f3 acta notarial antes de la ceremonia declarando nulos los juramentos<sup>5<\/sup>. Otros nobles los consideraron leg\u00edtimos, como Diego Hurtado de Mendoza, Marqu\u00e9s de Santilla, cuya hija, posteriormente, casar\u00e1 con Beltr\u00e1n de la Cueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel, alabada por los que la rodeaban por su belleza y sus cualidades morales, deb\u00eda acompa\u00f1ar a la reina Juana en todos sus desplazamientos, haciendo frente no s\u00f3lo a los acontecimientos de una corte corrompida, sino a injusticias como las que perpetr\u00f3 Enrique priv\u00e1ndola a ella del se\u00f1or\u00edo de Cuellar para entreg\u00e1rselo a Beltr\u00e1n de la Cueva, y a su madre del se\u00f1or\u00edo de Ar\u00e9valo para d\u00e1rselo como ducado a \u00c1lvaro de St\u00fa\u00f1iga (apellido que pronto cambiar\u00eda a Z\u00fa\u00f1iga). Isabel nunca olvidar\u00eda estos actos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De 1462 a 1465 la reina Juana se instala en el alc\u00e1zar de Segovia, y con ella Isabel. La escasez de rentas reforzar\u00eda a\u00fan m\u00e1s su esp\u00edritu ahorrativo, pero ello no fue obst\u00e1culo para que su afici\u00f3n a la lectura le hiciese buscar todo tipo de libros, que, pasados loa a\u00f1os, llegaron a formar una gran biblioteca. La lectura y la oraci\u00f3n ocupaban buena parte de su tiempo. La otra la llenaba con la observaci\u00f3n de cuanto ocurr\u00eda en la corte a su alrededor. En este periodo comienza ya a especularse sobre su posible matrimonio. En un principio se piensa en el pr\u00edncipe Fernando de Arag\u00f3n, nacido un a\u00f1o despu\u00e9s que ella. Luego el candidato ser\u00e1 el hermano mayor de \u00e9ste, Carlos, pr\u00edncipe de Viana, por su actitud contraria a Juan II. La muerte de Carlos por tuberculosis pulmonar (aunque algunos opinaron que fue envenenado por su padre) volvi\u00f3 a dejar como id\u00f3neo a Fernando, pero ocasion\u00f3 un levantamiento de la nobleza barcelonesa, que envi\u00f3 una embajada a Enrique IV pidiendo su ayuda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nobleza castellana volvi\u00f3 a dividirse. Unos, como Beltr\u00e1n de la Cueva, eran favorables a que aceptase, porque la uni\u00f3n de los dos reinos ser\u00eda la culminaci\u00f3n de la monarqu\u00eda absoluta.<br \/>\nOtros, como el marqu\u00e9s de Villena (Pedro Pacheco) o el arzobispo Carrillo, pensaban que ese crecimiento del poder absoluto era una amenaza para sus planes, y era necesario delimitarlo por escrito. En ese momento dedicaron al rey y a la infanta Juana los peores insultos, pero no tuvieron inconveniente en pasarse a su bando m\u00e1s tarde, cuando estimaron que los Reyes Cat\u00f3licos iban directos hacia ese poder real absoluto que acabar\u00eda por cambiar el reino en Estado moderno. Por ahora, su pretensi\u00f3n era que no se prestara ayuda a la nobleza catalana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique decidi\u00f3 buscar el consejo de Luis XI de Francia, con el que se entrevista en el Bidasoa, para luego, d\u00e1ndose cuenta de que hab\u00eda abandonado a los que le apoyaban, volcarse en ellos.<br \/>\nPor esta raz\u00f3n, los nobles que se le opon\u00edan crean la Liga, en la que Juan II de Arag\u00f3n tambi\u00e9n quiso participar alegando su condici\u00f3n de noble en Castilla. Esta liga part\u00eda de las afirmaciones del acta notarial del marqu\u00e9s de Villena, afirmando que Juana no era hija del rey y, por tanto, no pod\u00eda ser jurada heredera. El rey intent\u00f3 salvar la legitimidad de Juana capitulando ante la Liga en lo que se llam\u00f3 el Protocolo de Medina del Campo, por el que la Liga impon\u00eda que el nombramiento de heredero recayese en Alfonso, aunque con la obligaci\u00f3n de casarse con la infanta Juana cuando llegase a la edad. Dado que Juana ten\u00eda entonces dos a\u00f1os, largo se fiaba la condici\u00f3n. Con \u00e9ste acuerdo, Pacheco consegu\u00eda que el infante Alfonso pasara de la custodia del rey a la suya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Liga tambi\u00e9n quiso que se redactara un documento que limitara los poderes del rey, y que cesara la custodia de la reina sobre Isabel, constituyendo su propia Casa seg\u00fan el testamento de su padre Juan II. Enrique, aunque acept\u00f3 el fin de la custodia, rechaz\u00f3 el memorandum de Medina por el recorte a sus poderes, lo que llevar\u00eda inexorablemente a la guerra civil.<br \/>\nIsabel, entra tanto, vive en Segovia en su propio palacio, y esa permanencia la explica a\u00f1os m\u00e1s tarde: \u201cme qued\u00e9 en mi palacio por salir de su guarda (la de la reina Juana), deshonesta para mi honra y peligrosa para mi vida&#8230; &lt;confiando&gt; en la gracia de dios que fue para mi mayor guarda que la que yo en el rey ten\u00eda ni en la reina\u201d. Esta confianza en Dios reforzar\u00e1 su fe, sobre todo al salir con bien de los sucesos posteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La liga, ante la negativa del rey, decidi\u00f3 declararle \u201cTirano\u201d<sup>6<\/sup> y poner en su lugar al que consideraban leg\u00edtimo heredero, Alfonso, aunque s\u00f3lo ten\u00eda once a\u00f1os. Para ello escenifican lo que se llam\u00f3 la Farsa de \u00c1vila, el 5 de junio de 1465. Ante la catedral, simulan un trono en el que sientan un mu\u00f1eco con las insignias reales, y, poco a poco, entre insultos, lo van despojando de ellas, para, al final, lanzarlo lejos del trono de una patada y colocar en \u00e9l a Alfonso.El primer documento que firma este ni\u00f1o-rey fue una carta en la que se daba car\u00e1cter oficial a la colaboraci\u00f3n de Beltr\u00e1n de la Cueva en la g\u00e9nesis de la infanta Juana \u201cusando de la reina a voluntad\u201d. Los rebeldes confiaban en un golpe definitivo, pero lo que se les vino encima fue una guerra civil, en la que los Mendoza encabezaron el bando del rey.Las divisiones llegaron hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n del pa\u00eds, y bastaba que un grupo se decidiese por un bando para que otro lo hiciera por el contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel no hizo ning\u00fan intento de sumarse al levantamiento, y sigui\u00f3 viviendo en una ciudad y un palacio ubicadas en zona que obedec\u00eda a Enrique, pero su importancia hab\u00eda crecido para ambos bandos, dada su b\u00fasqueda de legitimidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro Pacheco (marqu\u00e9s de Villena, como se sabe), decide traicionar a su bando buscando su inter\u00e9s, y le propone a Enrique eliminar a su rival (Alfonso, al que defend\u00eda hasta ese momento). Su hermano Pedro Gir\u00f3n, maestre de Calatrava, con su poder econ\u00f3mico, pod\u00eda poner al servicio del monarca tres mil jinetes que, unidos al ej\u00e9rcito real, decantar\u00edan la lucha a su favor. El precio a pagar era que \u00e9l volviese a tener el poder que ten\u00eda al principio del reinado, y que su hermano Pedro Gir\u00f3n<sup>7<\/sup> casara con la infanta Isabel. Enrique dio su consentimiento. Enterada, Isabel s\u00f3lo pod\u00eda hacer lo que su fe le indicaba: rezar. Y sucedi\u00f3 que Pedro Gir\u00f3n, que ven\u00eda a Segovia para celebrar el enlace, enferm\u00f3 y muri\u00f3 el 20 de abril de 1466. Dos d\u00edas despu\u00e9s Isabel pudo celebrar su quince cumplea\u00f1os y el final de la pesadilla. Este suceso reforz\u00f3 en grado sumo la religiosidad de la infanta. Pero el peligro de un matrimonio indeseable no hab\u00eda cesado, porque a\u00fan hab\u00eda otros posibles aspirantes, como el contrahecho duque de York, futuro Ricardo III (y personaje de uno de los dramas de Shakespeare).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marqu\u00e9s de Villena no se da por vencido con el fracaso de su plan matrimonial, y segu\u00eda pensando que el apoyar a Alfonso hab\u00eda sido un error. Dice entonces que si se hab\u00eda sumado a la Liga era para controlarla en servicio del rey. Su cinismo no ten\u00eda l\u00edmites. Enrique desconfiaba de \u00e9l, pero le tem\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla, plantea una soluci\u00f3n negociada al conflicto. A esto se adhiere Juan II de Arag\u00f3n, pero piensa que una Castilla favorable para \u00e9l pasa por el poder del marqu\u00e9s de Villena, y as\u00ed proyecta el matrimonio del infante Alfonso con Beatriz Pacheco, hija del marqu\u00e9s. Ambos bandos hab\u00edan acudo al papa Paulo II en busca de su apoyo. El papa encarga la mediaci\u00f3n a un diplom\u00e1tico de la curia, italiano residente en el Vaticano, pero obispo titular de Le\u00f3n, Antonio de Veneris (en castellano Veniero), quien determin\u00f3 que la legitimad de origen y de ejercicio correspond\u00eda a Enrique IV. Entre tanto Isabel segu\u00eda en su palacio de Segovia, servida por cinco damas, entre las que destaca Beatriz de Bobadilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la nobleza negociaba con el rey en Olmedo, Villena pretend\u00eda dar un golpe de mano y apoderarse de la persona de Isabel. Atac\u00f3 Segovia y tomo la ciudad, llev\u00e1ndose a la infante, pero Andr\u00e9s Cabrera defendi\u00f3 y mantuvo el alc\u00e1zar, y con \u00e9l a la reina Juana. Isabel, que sab\u00eda lo que significaba esta \u201cliberaci\u00f3n\u201d, procur\u00f3 entrar en contacto con los otros dos m\u00e1ximos representantes de la Liga, el arzobispo Alfonso Carrillo y Garcia \u00c1lvarez de Toledo (recientemente nombrado primer duque de Alba). Ambos empe\u00f1aron su palabra, m\u00e1s importante que un papel firmado, de que a Isabel no se impondr\u00eda un matrimonio no deseado. Pese a todo, las circunstancias fueron favorables para el reencuentro de la reina Isabel (ya perdida la raz\u00f3n) con sus dos hijos Alfonso e Isabel.<br \/>\nAlfonso, en su papel de rey, ejecut\u00f3 lo que constaba en el testamento de su padre, y entreg\u00f3 a Isabel el se\u00f1or\u00edo de Medina del Campo, con lo que, en marzo de 1468, la infanta se alojaba en la villa (no en el castillo de la Mota, que estaba en otras manos, sino en un modesto \u201cpalacio\u201d junto a la iglesia de San Antol\u00edn y cerca del mercado). Medina era el primer territorio castellano que Isabel pod\u00eda decir que era suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intento de Villena de volver a tener el favor del rey, aunque manteniendo sus rehenes, inclin\u00f3 a los dem\u00e1s miembros de la Liga a buscar la soluci\u00f3n por negociaci\u00f3n. Lleg\u00f3 el acuerdo, y Enrique cedi\u00f3, reconociendo a Alfonso como el sucesor. Los Mendoza, sinti\u00e9ndose traicionados, abandonaron la corte, llev\u00e1ndose a la ni\u00f1a Juana. De nuevo un reh\u00e9n serv\u00eda de seguridad para una facci\u00f3n.<br \/>\nEnrique permiti\u00f3 a Pacheco tomar posesi\u00f3n del alc\u00e1zar de Madrid, y orden\u00f3 el traslado del tesoro real desde Segovia, poniendo a su esposa bajo la custodia del arzobispo Fonseca, quien la envi\u00f3 al castillo de Alaejos. Juana, veintiocho a\u00f1os y de frustrada experiencia matrimonial, encontr\u00f3 all\u00ed el amor de su vida en Pedro de Castilla, bisnieto del rey Pedro I. De estas relaciones nacieron dos hijos, lo que se consider\u00f3 una grave afrenta para el rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los acuerdos, Alfonso era un estorbo, sobre todo porque ya no era un ni\u00f1o manejable y empezaba a mostrar cada vez mayor independencia. E Isabel tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio de 1468 la ciudad de Toledo decide cambiar de bando y pasarse al del rey. Alfonso abandona Ar\u00e9valo para dirigirse a \u00c1vila, donde esperaba encontrar fuerzas suficientes para volver Toledo a su obediencia, pero enferm\u00f3 de repente, y muri\u00f3 en la poblaci\u00f3n de Carde\u00f1osa el 5 de julio. De nuevo hip\u00f3tesis de envenenamiento, pero ninguna certeza.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<ol>\n<li>Isabel de Av\u00eds o Isabel de Portugal. 1428-1496. Hija del infante Juan de Portugal, y, por tanto, sobrina de Eduardo I de Portugal y nieta de Juan I de Portugal. No confundir con otra Isabel de Av\u00eds o de Portugal (1503-1539), segunda hija de Manuel I de Portugal y de Juana de Arag\u00f3n, y esposa del emperador Carlos I de Espa\u00f1a.<\/li>\n<li>Condestable de Castilla, Gran Maestre de Santiago y valido del rey Juan II. Como se ve, gran acaparador de cargos, riquezas y poder, y brazo derecho del rey Juan II. Los castellanos atribu\u00edan su preeminencia a un hechizo sobre el rey. Cuando Juan II casa de nuevo, su segunda esposa, Isabel de Portugal (madre de Isabel I como se ha visto), sabiendo de sus intrigas, abusos e incluso alg\u00fan asesinato, le teme e intenta lo posible por hacerlo caer, hasta que lo consigue. En 1453 Juan II ordena su detenci\u00f3n, y, tras una parodia de juicio, es decapitado en la plaza mayor de Valladolid.<\/li>\n<li>El primer matrimonio de Enrique, con Blanca de Navarra, hab\u00eda sido declarado p\u00fablicamente nulo achacando la falta de descendencia a la infertilidad de la reina, no a la impotencia del rey (Mara\u00f1\u00f3n, en su estudio sobre Enrique IV, lo defina como \u201cdispl\u00e1sico eunucoide\u201d). Sin embargo el rey y sus consejeros sab\u00edan perfectamente que en sus relaciones faltaba siempre la penetraci\u00f3n, por lo que, en su nuevo matrimonio, se someti\u00f3 a tratamiento por parte del jud\u00edo Samaya.<\/li>\n<li>La calumnia jugar\u00eda un papel importante en adelante (m\u00faltiples veces Juana ser\u00e1 llamada \u201chija de la reina\u201d), pero, como se ha dicho, no hay documentaci\u00f3n que pueda hacer pensar que la princesa Juana no fue el resultado del tratamiento a que se someti\u00f3 Enrique.<\/li>\n<li>Del acta notarial se distribuyeron varias copias -era su objetivo: extenderse- y una se ha conservado gracias al orden con que el conde de Haro, Pedro Fern\u00e1ndez de Velasco, conserv\u00f3 su archivo.<\/li>\n<li>Este concepto de \u201ctirano\u201d justifica la revuelta, y comienza en la casa de Trast\u00e1mara a partir de que un bastardo Enrique II, sustituyera en el trono al rey leg\u00edtimo, Pedro I. Ser\u00e1 el argumento que utilizara la Biga barcelonesa para oponerse a Juan II de Arag\u00f3n, tal como ahora hace la Liga castellana.con Enrique IV<\/li>\n<li>Pedro era hombre intrigante, trapacero, indeseable, padre de bastardos, freire incapaz de cumplir sus votos, ambicioso y violento. Sus acciones daran lugar al drama de Fuenteovejuna.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hija de Juan II de Castilla y de su segunda esposa, la portuguesa Isabel de Av\u00eds y Braganza1, Isabel nace en Madrigal (todav\u00eda no llamado \u201cde las Altas Torres\u201d) el 22 de abril de en 1451, Jueves Santo. Su padre resid\u00eda en el alc\u00e1zar viejo de Madrid, y desde all\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[140,137,135],"tags":[64,58,59],"class_list":["post-156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-baja-edad-media","category-espana-cristiana","category-espana-medieval","tag-enrique-iv","tag-isabel-i-de-castilla","tag-isabel-la-catolica"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1bapI-2w","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack-related-posts":[],"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=156"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":163,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions\/163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clavehistorica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}